Fusiones y adquisiciones
Vender o comprar una empresa es, para la mayoría de los empresarios, una operación que se hace una vez en la vida. Del otro lado de la mesa casi siempre hay alguien que la ha hecho muchas veces.
DB Consultants Group acompaña procesos de compraventa de empresas en Panamá: prepara el expediente, sostiene la valoración, busca la contraparte y se queda hasta el cierre.
El punto de partida
Una empresa se vende mal por tres razones, y ninguna tiene que ver con el precio de salida. Se vende mal porque llega al mercado sin ordenar, porque el dueño no puede sustentar su propia cifra, o porque negocia con un solo interesado.
El trabajo de un asesor no es conseguir un comprador —eso, con una empresa rentable, suele aparecer solo—. Es llegar a esa conversación con la información ordenada, el valor sustentado y más de una alternativa sobre la mesa.
Mandato de venta
Un proceso de venta ordenado toma entre seis y doce meses desde el mandato hasta el cierre. Los que se cierran en menos suelen ser los que ya tenían comprador antes de empezar; los que se alargan más suelen haberse detenido en la debida diligencia.
Del lado del comprador
La firma también trabaja del lado de quien compra. El encargo cambia de forma pero no de fondo: se trata de saber qué se está pagando y qué se está heredando.

Debida diligencia
Cuánto del resultado es recurrente y cuánto es extraordinario. Se depuran gastos personales, ingresos de una sola vez y partidas que no volverán a repetirse bajo el nuevo dueño.
Cuál es el nivel normal que el negocio necesita para operar. Es la discusión que más veces mueve el precio en la recta final, y la que menos se anticipa.
Deuda financiera, arrendamientos, garantías otorgadas, prestaciones laborales acumuladas y cualquier obligación que sobreviva al cambio de dueño.
Qué parte del ingreso depende de pocos clientes, qué contratos tienen cláusulas de cambio de control y qué pasa con ellos el día después de la firma.
Advertencias
Las operaciones en las que la firma ha participado se resumen, cuando el cliente lo autoriza, en transacciones recientes. La naturaleza de cada encargo es confidencial.
Dudas frecuentes
Entre seis y doce meses desde el mandato hasta el cierre, cuando el proceso se prepara con orden. La fase que más se alarga es la debida diligencia, y se acorta preparando antes la información que el comprador va a pedir.
Sí. El primer contacto se hace con un resumen anónimo que no identifica a la empresa, y el detalle se entrega solo contra acuerdo de confidencialidad firmado. La reserva es parte del encargo.
Sí. Salir al mercado sin una cifra propia y sustentada deja la conversación en manos del comprador. La valoración es el primer paso del mandato de venta.
En la venta de acciones el comprador adquiere la sociedad con todo lo que trae, incluidas sus contingencias. En la de activos escoge qué se lleva. Cambia el precio, el riesgo y el tratamiento fiscal, y por eso se decide antes de negociar.
Sí. Se construye una lista corta de candidatos —estratégicos del sector, grupos con negocios complementarios e inversionistas financieros— y se les aborda de forma ordenada, para que exista más de una alternativa.
Sí, con búsqueda y tamizado de objetivos, valoración independiente, debida diligencia financiera, estructura de la operación y apoyo en el financiamiento.
Sí. La firma se ocupa de la parte financiera y de la conducción del proceso; la documentación legal la lleva el abogado del cliente, con quien se trabaja en paralelo hasta el cierre.
Si está evaluando vender, comprar o recibir a un socio, una primera conversación sirve para ordenar el punto de partida. Es confidencial y no compromete a nada.