Reestructuración de deuda
Una empresa rara vez tiene un problema de deuda: tiene un problema de calce entre lo que genera y lo que debe pagar. La diferencia importa, porque determina si la solución es renegociar plazos o cambiar el negocio.
DB Consultants Group prepara y conduce reestructuraciones de pasivos financieros ante la banca panameña, del lado de la empresa.
El momento
Casi ninguna empresa llega a la mora de un día para otro. Los avisos aparecen meses antes, y son financieros mucho antes de ser bancarios.
Quien se sienta con el banco mientras todavía cumple negocia condiciones. Quien se sienta después del primer incumplimiento negocia consecuencias.
El contexto
La economía panameña crece, pero el crédito no lo acompaña. El producto interno bruto avanza 4,8 % interanual mientras el crédito al sector privado crece apenas 0,58 %, por debajo de la inflación. La banca no dejó de prestar: se volvió selectiva. Lectura completa del Observatorio.
A eso se suma que el país perdió el grado de inversión en Fitch en marzo de 2024, lo que encareció el financiamiento en toda la cadena. Qué significa para una empresa.
La consecuencia práctica es sencilla: el mismo expediente que hace tres años se aprobaba, hoy se devuelve. No porque la empresa sea peor, sino porque el estándar de sustentación subió.
Fuentes: Instituto Nacional de Estadística y Censo y Superintendencia de Bancos de Panamá.
El proceso
Una reestructuración con un solo banco se resuelve en dos o tres meses. Con varios acreedores y garantías cruzadas, entre cuatro y ocho.

Qué mira el comité de crédito
Un flujo proyectado mes a mes, con supuestos explícitos y escenarios. No una utilidad contable ni una promesa de ventas.
El banco necesita entender la causa del deterioro y por qué no se va a repetir. Una reestructuración sin diagnóstico es un aplazamiento.
Aporte de capital, subordinación de préstamos de socios o limitación de dividendos. Es la señal que más pesa y la que menos se ofrece de entrada.
Avalúos vigentes, títulos limpios y una relación entre garantía y saldo que el comité pueda defender internamente.
Advertencias
Dudas frecuentes
Cuando el flujo todavía alcanza para pagar intereses pero ya no para amortizar capital sin refinanciar. En ese punto la empresa aún cumple y negocia condiciones; después del primer incumplimiento la conversación cambia por completo.
Con un solo banco, entre dos y tres meses. Con varios acreedores y garantías cruzadas, entre cuatro y ocho, porque hay que coordinar a todos a la vez.
La firma prepara el expediente, diseña la propuesta y acompaña la negociación. Quien decide y firma es siempre la empresa; el papel del asesor es que llegue con el sustento que el comité de crédito necesita.
No siempre, pero algún compromiso del accionista —aporte, subordinación de préstamos de socios o limitación de dividendos— es la señal que más pesa en un comité.
Sí, y suele ser la única forma de que funcione. Negociar por separado hace que cada acreedor mejore su posición frente a los demás y deja a la empresa peor que al inicio.
Entonces no es un problema de deuda. Alargar plazos solo pospone la decisión: hay que revisar la operación, y a veces la salida es vender una línea de negocio o la empresa. La firma también acompaña esa alternativa.
Sí. La naturaleza de cada encargo es confidencial y no se divulga sin autorización escrita del cliente.
Una primera conversación sirve para saber si lo que hay es un problema de calce, de margen o de estructura. Es confidencial y no compromete a nada.